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Víctimas concientizan sobre la creciente violencia contra la mujer en Cajeme

Este tipo de actos de violencia han consternado a la comunidad cajemense como por ejemplo el asesinato de Alma Lourdes quien fue privada de la vida cuando estaba en su trabajo

Mujeres se manifiestan contra la violencia en Ciudad ObregónCréditos: Archivo
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Ciudad Obregón, Sonora.- La violencia contra la mujer continúa siendo un problema no solo a nivel nacional, sino a nivel mundial y en Cajeme esta problemática alcanza niveles alarmantes al contabilizarse hasta la jornada de ayer viernes, 51 mujeres muertas en hechos violentos, es decir 8.51 por ciento más casos que al cierre de 2022, donde se registraron 47 de estos homicidios.

Este tipo de actos de violencia han consternado a la comunidad cajemense como por ejemplo el asesinato de Alma Lourdes quien fue privada de la vida cuando estaba en su centro de trabajo, pero sin dejar de lado los casos de violencia que no salen a la luz.

  • Casos

María de 49 años de edad compartió que por el propio desconocimiento de ser una víctima paso años de su vida en una relación llena de abuso, lo cual afecto no solo su salud, sino la de su propia familia.

Crecí en una familia donde el padre siempre fue visto como el rey de la casa, creo que desde entonces ya uno va minimizando los actos de violencia, yo veía que golpeaba a mi mamá y aunque desde entonces decidí no permitir ese tipo de abusos, cuando me case, si bien no era agredida físicamente, si permití por mi propia ignorancia ser violentada de manera psicológica", señaló.

María explica que al crecer dentro de una familia donde la última palabra era la del hombre, no tuvo la oportunidad de estudiar más allá de la secundaria, porque se le inculcó que "la mujer pertenece a su casa y a su marido", por lo cual al salir de casa de sus padres, se dedicó a atender a su pareja.

"Para mí era normal el tener que quedarme encerrada en la casa, e incluso recibir gritos cuando no tenía las cosas listas para él, porque para mí era un logro que en mis 15 años de matrimonio nunca me había golpeado, pero mis hijos cuando crecieron me hicieron ver que no era normal este tipo de conductas, y aun así lo seguí permitiendo, viviendo una vida que no era feliz, hasta que un día que llegó tomado, como lo hacía cada fin de semana, no le bastó con gritarme, sino que me dio un puñetazo", explicó.

Lo anterior, de acuerdo a María fue un detonante para solicitar ayuda y denunciar a su pareja. "Aunque sé que fue lo correcto, gracias a la atención psicológica que recibí, yo tenía mucho miedo porque nunca había tenido que valerme por mi misma, pero ahora sé que es la mejor decisión que he tomado".

Por su parte Fátima de 35 años, relató que su experiencia de abuso fue un infierno, al ser víctima de constantes golpizas y humillaciones.

Me case con un hombre bueno y me merecía que él me golpeara por no ser lo suficiente mujer para él, esa era mi justificación que me repetía una y otra vez a mí misma, queriendo convencerme para no dejarlo, mis amigas me aconsejaban que lo dejara, pero yo siempre lo justificaba, decía que no podía dejar a nuestros hijos sin padre, pero la verdad es que el miedo de estar sola era lo que me mantenía ahí", señaló.

Fátima añadió que cada caso de violencia tiene un punto de inflexión y en algunos casos este se da de manera tardía, y que en su caso supo identificarlo logrando rehacer su vida en un ambiente sano.

"Cuando la violencia escalo contra sus propios hijos comprendí que no era lo que quería para ellos, y aunque logre una orden de restricción, en la realidad una está sola, tenía que seguir viéndolo cuando venía por los niños los fines de semana, las autoridades no dan seguimiento después, por fortuna su propia desestabilidad hizo que se me concediera la custodia completa de mis hijos", relató.

Finalmente, agregó que gracias a terapias y apoyo especializado pudo conocer que existen muchos tipos de violencia como la física, emocional o psicológica, sexual, incluso económica y por eso es importante que el tema de la violencia se difunda entre la sociedad para evitar que se normalicen estos actos.

Mi caso solo es un pequeño ejemplo de los miles que se viven a diario, y que desgraciadamente sabemos que son muchos, algunos terminan incluso con la vida de la víctima y aunque hay mucho camino por avanzar para la erradicación de la violencia, cada paso que damos es importante para lograrlo", finalizó.

Fuente: Tribuna