Ciudad Obregón, Sonora.- La mañana del 8 de mayo de 2010 quedó registrada en TRIBUNA como uno de los episodios de mayor movilización social en la historia reciente de Sonora. Ese día, miles de ciudadanos salieron a las calles para expresar un rotundo rechazo a la construcción del Acueducto Independencia, mejor conocido como el proyecto del Novillo, una obra que desde su anuncio generó inconformidad, tensión política y una defensa férrea del agua del Río Yaqui.
TRIBUNA documentó el momento desde su portada con un titular contundente y directo: "¡No al Novillo!". La imagen ocupaba casi toda la primera plana: una multitud diversa, jóvenes, adultos, familias enteras, ondeaban pancartas y mantas en defensa del recurso hídrico que consideraban propio. La consigna era clara: defender el agua de Sonora ante lo que percibían como una amenaza para su futuro.
En aquella edición, el periódico dio voz a la protesta masiva que recorrió calles principales y que reunió a cientos de colonias, agricultores, líderes de opinión y representantes de comunidades indígenas. Fue un día de exigencia colectiva, un grito ciudadano que se replicó en diversos puntos del estado, desde Hermosillo hasta el Valle del Yaqui.
La portada no solo capturó la dimensión visual del movimiento, sino también su trasfondo social. La defensa del agua se había convertido ya en un símbolo de identidad y de resistencia. El rechazo al Novillo no era únicamente una demanda técnica o administrativa: era un llamado a ser escuchados, a detener una obra que muchos consideraban injusta, desequilibrada y perjudicial para las comunidades del sur de Sonora.
En esa misma edición, TRIBUNA contextualizó el momento con notas de acompañamiento: el aumento en los precios de la gasolina y el diésel, el clima extremo que se avecinaba en la región y los efectos de políticas migratorias en Estados Unidos. Sin embargo, nada opacó la fuerza de la protesta. El clamor ciudadano se convirtió en el tema dominante del día.
A catorce años de aquel suceso, la portada del ¡No al Novillo! permanece como un documento histórico del poder de la organización social y de la manera en que Sonora ha defendido sus recursos. Fue una jornada que TRIBUNA registró con rigor periodístico y que, con el tiempo, se transformó en un referente del sentir de toda una región.
Fuente: Tribuna del Yaqui
