Naco, Sonora.- El derrame de hidrosulfuro de sodio ocurrido el pasado 25 de julio en Naco, Sonora, dejó su primera víctima mortal. Se trata de Luis Arturo Ozuna Vázquez, guardia de seguridad de 53 años de edad, quien permaneció hospitalizado durante varias semanas tras el accidente relacionado con el descarrilamiento de Ferromex.

La muerte coloca de nuevo bajo escrutinio el alcance del incidente, en el que, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se derramaron 70 mil 300 litros de la sustancia también conocida como sulfuro ácido de sodio o hidrosulfuro de sodio (NaHS). Al entrar en contacto con la humedad, el material libera ácido sulfhídrico, un gas tóxico que en altas concentraciones puede ser mortal.

Qué se sabe de la víctima y su atención médica

Según la información difundida, Luis Arturo Ozuna Vázquez se encontraba a 3kilómetros del sitio donde ocurrió el descarrilamiento cuando se produjo el derrame. Su familia señaló que acudió a trabajar al día siguiente del accidente sin conocer los riesgos del material liberado.

Primero fue atendido en Naco y después en Cananea. Más tarde, el 31 de julio, fue trasladado al Hospital General de Zona número 5 del IMSS Bienestar, en Nogales, donde permaneció internado hasta su fallecimiento.

El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas, dijo que el gobierno municipal acompaña a la familia. También expresó que existía la esperanza de que el guardia pudiera recuperarse y relatar lo ocurrido.

¿Cómo ocurrió el derrame?

La Semarnat informó que el percance involucró tres góndolas que transportaban 240 toneladas de concentrado de cobre y un carro tanque con 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio. Del total transportado, se calcula que 70 mil 300 litros se derramaron sobre el cauce de un arroyo.

El riesgo principal no solo estaba en el líquido derramado, sino en la reacción que provoca con la humedad. Esa interacción libera ácido sulfhídrico, un gas identificado por su olor a huevo podrido y considerado sumamente tóxico. En concentraciones elevadas, su inhalación puede causar consecuencias graves e incluso la muerte.

La exigencia a Grupo México

Tras confirmarse la muerte, el alcalde Lorenzo Villegas pidió a Grupo México, propietario de Ferromex, que atienda el caso y asuma su responsabilidad en el incidente.

De acuerdo con sus declaraciones, el municipio busca que se aclare la atención médica brindada, los resultados del caso y la posible relación entre el derrame y la muerte del trabajador.

El edil sostuvo que, aun si el proceso legal o pericial sigue su curso, la empresa debe asumir un compromiso moral con la familia por la magnitud del accidente y su capacidad de respuesta.

Fuente: Tribuna del Yaqui