Opinión

+ AMLO a la oposición, no voy por la reelección, a propósito del affaire que se traen en Baja California + Cae en Jalisco el primer súper delegado federal

Columna de Hierro

por Sergio Ibarra

Por si estaban con el pendiente aquellos que ven en la decisión del Congreso de Baja California de ampliar a cinco años la gubernatura de Jaime Bonilla, que no se trata de ningún préambulo para que López Obrador busque la reelección en 2024.

Al menos así lo hizo ver en sus declaraciones mañaneras de ayer viernes el mismo jefe del Ejecutivo Federal, al pedirles que se tranquilicen, que él no buscará la reelección presidencial.

Y enseguida les subraya que, “veo a dirigentes de los partidos, los escucho, diciendo que si ya se permitió esto es porque ahí viene la reelección presidencial, ¡qué no exageren!”, no somos iguales.

Y es posible que tenga razón, lo que no deja de preocupar son las declaraciones de los dirigentes de Morena y el silencio con tintes de lavado de manos que ha hecho el propio López Obrador, en el sentido de que serán las autoridades correspondientes quienes decidan lo que tengan que decidir en este sentido.

En contraparte, desde ayer circula un video en donde el senador suplente de Ricardo Monrreal, Alejandro Rojas, les hace ver lo inconstitucional que resulta el hecho de ampliar, a chaleco y mediante el maiceo a algunos diputados, sobre todo a los panistas, de dos a cinco años el periodo gubernamental en Baja California.

Lo mismo han hecho, –tal como ya lo comentamos en los apuntes de ayer– algunos dirigentes panistas y el proio CEN de los azules quienes desde este próximo lunes iniciarán los preparativos para expulsar de sus filas a los siete diputados que avalaron con su voto la reforma que, aquí entre nos, ha quedado en la cancha de los integrantes del Tribunal Electoral del Poder Federal.

Y no es por nada, pero a juicio nuestro que Jaime Bonilla gobernará el Estado de Baja California por dos años y tan tan.

De acuerdo a los que saben, al exdirigente de los Potros de Tijuana le salió el tiro por la culata en razón de que previo acuerdo con el ahora exaspirante a la candidatura del PRD Jaime Martínez Veloz, de que sería este quien iría como candidato a gobernador por Morena (a sabiendas de que gobernaría por tan solo dos años), Bonilla se le rajó y en cambio le ofreció la candidatura a la Alcaldía de Tijuana, ofrecimiento que tampoco cumplió, lo que orilló que Martínez Veloz, encabritado, se fuera al PRD y bajo sus siglas buscó la gubernatura bajacaliforniana aunque sin éxito.

El triunfo de Bonilla fue arrollador y contundente, pero al parecer, lo que no le convenció mucho el que tenga que gobernar por tan solo dos años el Estado que por 30 años estuvo en manos de Acción Nacional.

Lo demás ya es historia, la pelota está ahora en la cancha del Tribunal del Poder Judicial y en caso de no ser así, en la conciencia de Bonilla y los diputados que se habrían prestado a la jugada de tres bandas, una jugada que pone en entre dicho la imagen de la Cuarta Transformación y ni qué decir del propio gobernador electo, aquel mismo a quien la entonces Liga Mexicana del Pacífico –década de los ochenta – le quitó el título alcanzado, precisamente por haber usado métodos pocos convincentes en la contratación de algunos jugadores para su equipo Los Potros de Tijuana.

FIERRITOS EN LA LUMBRE… Y por lo visto, siguen las renuncias en el escenario de la Cuarta Transformación. Ahora le tocó el turno a Carlos Lomelí Bolaños el que, para beneplácito del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, acaba de presentar su renuncia al cargo de súper delegado de Programas para el Desarrollo del Gobierno Federal en Jalisco.

El beneplácito es por aquello de que Lomelí prácticamente había caído ‘para arriba’, luego de que, tras perder la gubernatura con Alfaro Ramírez, López Obrador lo nombró como su representante, con poderes plenipotenciarios, haciendo efectivo aquel viejo dicho de que Jalisco cuando pierde, arrebata.

Lo que nunca pensaron Lomelí y su jefe inmediato es que sobre el representante del Gobierno Federal se habrían de venir una andana de señalamientos en donde la menos delicada lo hace responsable de estar detrás de una red de empresas farmacéuticas beneficiadas por contratos gubernamentales.

Todo un amasijo de conflicto de intereses que llevó al hasta ayer delegado a poner pies en polvorosa, antes de que los integrantes de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad le saquen más trapitos al sol y lo hagan responsable de las últimas granizadas caidas en la tierra del mariachi.

En su carta renuncia el ahora exfuncionario y exaspirante a la gubernatura de Jalisco afirma que deja el cargo para no obstruir la investigación que se desahogara en su contra.

Cabe mencionar, para los que apuntan que apenas se hubo dado el nombramiento de Lomelí Bolaños como súper delegado del Gobierno Federal en tierras jalisciences, el gobernador Alfaro Ramírez salió a la palestra para dejar muy en claro que él no aceptaría jamás la intermediación de este para con el Gobierno Federal y por tanto, él y su Gobierno tratarían todo lo relacionado al Gobierno de Jalisco, directamente con el presidente López Obrador y con nadie más.

Sugerencias y comentarios; premiereditores@hotmail.com

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