Opinión

El huachicoleo en Agua de Hermosillo (segunda parte)

La Tertulia Polaca

por

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Aaron Tapia, colaborador

Aaron Tapia, colaborador

Hace poco más de 10 meses María Victoria Olavarrieta renunció a la Dirección General de Agua de Hermosillo, las causas de su renuncia jamás han sido informadas (el sello característico del actual gobierno municipal de Hermosillo, los vacíos de información). Olavarrieta era otro alfil más impuesta como Directora General por un grupo de élite empresarial local que controla fácticamente a esta paramunicipal, a través de su Junta de Gobierno y Consejo Consultivo. Según fuentes internas de este organismo, había una fuerte pugna entre la Dra. Olavarrieta y la Alcaldesa Célida López. La ex Directora no accedía a ciertas peticiones de la alcaldesa que consideraba intromisorias y que afectaban a la autonomía de este organismo y además todo parece indicar que María Victoria Olavarrieta, que a pesar de que, meses antes en algunas entrevistas había expresado que se carecía de la infraestructura necesaria para la conducción y distribución óptima del agua para colonias del norte de la ciudad, de tal manera que era necesario llevar a cabo la continuación del Ramal Norte (lo que hoy llaman acuaférico), de pronto opuso resistencia para llevar a cabo esta obra, lo cual se contrapone a los deseos imperantes de la alcaldesa para desarrollar este oscuro proyecto.

Es así como llega a la Dirección General de Agua de Hermosillo el ex Secretario del Ayuntamiento de Hermosillo, Alfredo Gómez Sarabia, un perfil altamente inadecuado para la dirección de este organismo tan complejo.

Gómez Sarabia, ex ejecutivo de la banca sin los menores conocimientos técnicos ni administrativos en materia de agua, lo cuál es violatorio al Art. 81 de la Ley de Aguas del Estado de Sonora. Este artículo exige que el Director General del organismo cuente con experiencia técnica y administrativa profesional en materia administrativa, técnica o prestación de los servicios públicos que refiere esta ley.

Es totalmente falso que este acuaférico vaya a ser la infraestructura que proveerá agua a esas colonias del norte ya existentes, esa infraestructura ya existe desde la misma creación de esas colonias. La verdadera razón para construir ese acuaférico es el abastecimiento de agua para nuevos desarrollos más hacia el norte de la ciudad.

Con todo esto, podríamos llegar a la conclusión de que el desabasto y la baja de presión del agua que se dió en el verano del año pasado en algunas zonas de la ciudad, es premeditada y manipulada desde el mismo organismo de Agua de Hermosillo, para crear una aparente necesidad de falta de conducción y distribución del agua para ese sector de la ciudad y que sea la “justificación” para continuar la obra del ramal norte, a cargo del erario y aquí la pregunta es ¿por qué y para quién o quienes? ¿A qué desarrollador o desarrolladores se pretende beneficiar a costa de Agua de Hermosillo?

Cuando se va dar inicio a un proyecto desarrollador de viviendas, las desarrolladoras (constructoras) están obligadas a solicitar la factibilidad de agua a los organismos operadores de este liquido, una vez que es afirmativa la factibilidad, se realizan estudios para detectar los puntos de conexión, y ya localizados el organismo operador del agua, crea todo el proyecto para que se lleven acabo las obras necesarias y de cabeza que creen la infraestructura necesaria que haga llegar el agua al futuro complejo habitacional, comercial o industrial y el costo de dichas obras corre por cuenta de las constructoras, pero una vez concluida la obra de infraestructura para la conducción del agua pasa a ser propiedad del municipio. Esta obra es supervisada por una empresa certificadora para avalar que esa infraestructura conducirá y distribuirá el agua a esas viviendas de manera óptima, si no es así, la obra para viviendas no podría dar inicio.

Así que no existe una razón para que se siga con el discurso de que no hay infraestructura, no tiene lógica porque si no existiera, difícilmente existirían esas colonias o por lo menos, la problemática sería de antaño y no reciente.

En los días recientes de su toma de protesta en Agua de Hermosillo, Gómez Sarabia en entrevistas que concedió en diferentes espacios, exhibió su plena y grave ignorancia sobre temas del Agua y siguió reproduciendo las mentiras de las administraciones pasadas de este organismo:

1.- “Hay fugas que muchas veces no las vemos y se integra a la red del drenaje que va y da a la planta tratadora y que nos cobra por reciclar esa agua limpia...”

Se refiere al drenaje séptico o sanitario que es el que conduce el agua que desemboca en la planta tratadora, pero es imposible que de las fugas de la tubería de agua potable (agua limpia como el le llama) se integre a la red de tuberías de drenaje séptico ¿de qué manera? Si la tubería es cerrada, de lo contrario estuviéramos padeciendo una mounstrosa epidemia en toda la ciudad.

Esto evidentemente demuestra la intención de tratar de justificar el agua no contabilizada, dicho de otra manera, agua que algunos usuarios utilizan y no se les está facturando, dicho en buen cristiano, agua robada que tratan de disfrazar de agua desperdiciada en fugas.

2.- Menciona que el promedio estándar mundial de consumo por habitante es de 250 litros diarios (correcto) y que en Hermosillo actualmente ese promedio de consumo es del doble (500 lts) y esto se debe al mal estado de las redes de tuberías que se desperdicia un 40% del líquido en fugas, mala distribución y tomas clandestinas.

Con datos proporcionados por la misma unidad de transparencia de Agua de Hermosillo pudimos calcular que el promedio de consumo de agua por habitante en Hermosillo es de casi 337 litros y no de 500. La producción de agua en 2018 fue de 123 millones de m3.

El equivalente de un m3 de agua es de mil litros, lo que la producción en litros se traduce en 123 mil millones y dividido entre 365 días da un total de 336,986,301 litros diarios que se consumen en Hermosillo. Según el censo del 2017, está ciudad contaba con 984 habitantes, calculamos que en la actualidad ya cuenta con un millón de habitantes, de esa manera podemos calcular que el promedio de consumo de agua por habitante en Hermosillo es aproximadamente de casi 337 litros. Otra muestra de que tratan por todos los medios de justificar el agua no contabilizada (agua robada).

3.- Lo que representaría un 40% de fugas de agua, serían casi 50 millones de m3 desparramados en toda la ciudad, lo cual provocaría el colapso de la ciudad inundada y por los múltiples socavones que está cantidad de agua generaría en las vialidades.

Por otro lado, simplemente el agua no alcanzaría a llegar a ningún usuario con tal porcentaje de fugas en la tubería, este tipo de aseveraciones desafía burdamente las comprobaciones científicas como el principio (o ecuación) de Bernoulli, además de exhibir la profunda incapacidad y desconocimiento del nuevo director general sobre el tecnicismo y operatividad del organismo operador del agua.

4.- Asegura que fue un error la construcción del acueducto porque es muy costosa el agua que de ahí se abastece la ciudad ($5.50 por m3).

Este organismo le fija una tarifa doméstica para el usuario hermosillense de casi 16 pesos (15.80) con el saneamiento y cuota de drenaje incluidos, lo que nos indica que su comercialización para uso doméstico es en un 280% por arriba de su costo, ¿a qué se refiere entonces el Director de Agua de Hermosillo, cuando manifiesta que el agua extraída del acueducto independencia tiene un alto costo?

De nueva cuenta la eficiencia y la honestidad en Agua de Hermosillo es lo que menos importa para el gobierno municipal, lo que realmente le interesa es alguien que les garantice sus intereses personales y de grupo, por eso de manera descarada colocan a un perfil que no es el adecuado para este muy complejo organismo como Alfredo Gómez Sarabia.

Aquello que prometió Célida López en su evento de cierre de campaña electoral 2018, al pronunciar eufóricamente, “agarrense, porque les vamos a partir su madre”, cada vez me queda mas claro que si nos lo está cumpliendo.

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