Opinión

Le exigen protección a los policías preventivos, pero ¿a estos quién los protege en esta guerra desigual?

Rumbos

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Mario Rivas, columnista

Mario Rivas, columnista

APENAS AYER LOS MEDIOS —algunos, nada más— de la Ciudad de México, se dieron cuenta que en Sonora el crimen organizado aporta un gran número de muertes a la estadística del COVID-19.

Concentrados en Guanajuato, en la zona metropolitana del centro que comprende la Ciudad de México, parte del Estado de México, y otras entidades de menor importancia, como Puebla, Morelos, Querétaro, etcétera, etcétera.

Acá en el norte, se han registrado crímenes de gran impacto que no tienen resonancia en los noticiarios de la tele ni en los llamados “periódicos nacionales”.

Para ellos, los periodistas y medios del centro, los de acá no existimos.

Tal es la cuestión.

Este tema fue ampliamente discernido con un amigo y colega de Guaymas, hace unos días.

Él me comentaba, con cierto malestar, que la violencia que estamos sufriendo particularmente en el sur de Sonora, es algo que allá les tiene sin cuidado. “Nomás fíjate, hace un par de días fueron encontrados cadáveres por rumbos de la Misa. Horas después, una familia fue ejecutada. Mataron al papá, a la mamá, a una niña de 12 años y dejaron heridos a varios niños y adolescentes. Y luego copetearon el paquete al ejecutar a tres hombres”, me contaba mi cuate del Puerto. Por primera vez en la historia contemporánea de Sonora, la zona Guaymas-Empalme ha superado en violencia y en número de muertos a Cajeme. Y no es que en el Valle del Yaqui no cantemos bien las rancheras en materia de ejecuciones. ¡Qué va!

Aquí no falta la presencia de la muerte por ejecución. El fin de semana mataron a tres hombres. Y lo peor: en Guaymas y Empalme tenemos una Policía uniformada temerosa. Timorata. Y creo que las circunstancias —sus circunstancias— la justifican. Los policías trabajan con el miedo a cuestas.

Han visto morir a comandantes y agentes en número de seis, de cuatro. Todos con el tiro de gracia. Los preventivos son los representantes de la ley peor pagados en la cadena de niveles. Son los que más se exponen. Son los peor armados. Son los peores recompensados cuando uno de ellos es abatido.

Por eso se entiende que en el caso de la familia asesinada, hayan transcurrido 45 minutos para que los agentes descubrieran el cuerpo sin vida de la niña de 12 años. Estaba en el asiento trasero.

Por chocante que a muchos les parezca, la violencia no puede ser contenida por un municipio o por una entidad federativa. Por fuerza se requiere la presencia del Gobierno Federal. Esto sería lo óptimo, de no ser porque, hoy por hoy, el Estado Mexicano no cuenta, aún, con una fuerza policiaca bien preparada y bien educada para enfrentar con verdadero amor a su trabajo y a su patria, a los grupos delincuenciales.

La otra cara de la moneda, tiene qué ver con el daño colateral. Los muertos inocentes. Los que mueren sin saber por qué. Las mujeres y los niños.

Y todo esto —lo más grave— en medio de una pandemia que día tras día le está robando vida al país. Vidas valiosas, muchas de ellas, que son segadas abruptamente y con ello le dan un duro golpe al futuro de México.

Pues sí, así las cosas.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡Y AGÁRRATE, GENOVEVA, QUÉ VAMOS A GALOPAR! Políticamente, se puede decir que está solo contra el mundo de Morena. Pero lo que le falta en insumos bélicos políticos, le sobran en agallas…

Es el presidente municipal de Álamos, VÍCTOR MANUEL BALDERRAMA, que acusa abierta y explícitamente al asesor de la diputada GISELA SOTO ALMADA, RAFAEL ORDUÑO VALDEZ, de haberle pedido moches para varias obras, cosa que él no aceptó…

Naturalmente, Orduño rechaza tal acusación y reta a que el munícipe pruebe lo que dice…

Según veo yo las cosas, Balderrama no tenía por qué lanzar estas acusaciones sin tener fundamento; si lo hizo, es porque la propuesta fue hecha, y esto, hay que decirlo, no es nada como para sorprender a nadie…

Son los usos y costumbres en la vida institucional de este país…

Ahora bien: cuando digo que Víctor Manuel Balderrama está solo y su alma contra el poderío de Morena en el Congreso, no es porque así sea, pues estoy cierto que cuenta con el apoyo de CLAUDIA PAVLOVICH, quien le refrendó su afecto y confianza en la toma de posesión de Víctor…

En esa ceremonia, estuvimos BULMARO PACHECO y yo…

Y solo como pregunta, sin ánimo de jorobar a nadie: si fuese cierto, sin afirmar nada, que el señor Orduño Valdez propuso lo de los “moches”, ¿a nombre de quién lo hizo?...

Balderrama se ha sincerado y ha revelado que Rafael Orduño y él, fueron amigos pero que esta amistad se terminó cuando le dio una negativa el paquete de obras que le estaba ofreciendo a cambio de los famosos “moches”…

Total, una historia de esas que se escriben todos los días en cualquier parte del país…

DÉJEME DECIRLO: A QUIENES ME han preguntado por el estado de salud de DOÑA CUQUITA AMADO DE ARAIZA y de su esposo el ingeniero JUAN JOSÉ ARAIZA, les digo con satisfacción que ambos están superando el COVID-19 y en cuestión de días estarán sanos y salvos…

De hecho, puedo adelantar que después de 18 días de confinamiento y medicamentos apropiados para el caso, se encuentran fuera de peligro…

¡Bendito Dios que así sea!...

¡POR LAS TRIPAS DE SATANÁS! Fuertemente impactó ayer la noticia de que el banquero salinista CARLOS CABAL PENICHE, “invirtió” 150 millones de dólares en la empresa Interjet, de MIGUEL ALEMÁN MAGNANI, el gran amigo y salvavidas en sus momentos de agobio financiero, de LUIS MIGUEL…

Tengo, para mí, que no se necesita ser empresario, banquero o analista financiero, para saber cuando un empresario es errático y pierde en los negocios si bien en el caso de los Alemán, Magnani y Velasco, hijo y padre, siempre han encontrado una tabla salvadora…

Yo era muy joven cuando, por primera vez, escuché hablar de los malos negocios de MIGUEL ALEMÁN VELASCO…

Años después, realicé mi primer viaje a la Ciudad de México. Corría el año de 1977, cuando mi inolvidable amigo, el líder cetemista J. ISMAEL MEXÍA, me invitó a un Congreso del Sindicato Nacional Gastronómico al que pertenecía, lo que me permitió abrir ventanas a un mundo que me era desconocido…

El destino, el azar o simplemente la suerte, quizá que coincidiera en un restaurante con un sonorense al que, dos o tres años antes, había conocido en Hermosillo…

“Soy comandante de Unidad de la Policía Judicial del Distrito Federal”, me dijo…

Y añadió: “Orita traigo un buen asunto entre manos, me encargaron que opere esta sentencia del Juzgado contra Miguel Alemán Velasco por denuncias en su contra debido a la mala calidad de los materiales que se utilizaron en un fraccionamiento”…

Le pregunté si esa sentencia la iba a hacer efectiva y me dijo que no, que era muy influyente pero se maneja como un favor para él y en esto radica el negocio, me aclaró…

Supe entonces que muchos grandes empresarios podían en esa época mantener en secrecía sus errores como empresarios y nunca trascendía a la opinión pública…

“Aquí cabemos todos, los encargados, como yo, de entregar estos requerimientos y de cumplir órdenes de aprehensión que por supuesto nunca se llevan a cabo, los medios de prensa, de radio, de la televisión. El que se lleva la mejor tajada es Jacobo”…

Han transcurrido 43 años desde entonces, ya no es Alemán Velasco, hoy es Miguel Alemán Magnani, y parece que los errores continúan…

¿Cabal en Interjet?...

Y POR ÚLTIMO, A PROPÓSITO de la liberación de quien fuera el líder del PAN en Guaymas, tras de cumplir una sentencia de siete años en prisión…

Fue un escándalo que estremeció a la sociedad guaymense si bien el resultado de la supuesta investigación, nunca convenció a nadie. Un colega del Puerto, escribió lo siguiente: “López Lucero ya está con su familia. Nunca me pareció una mala persona y mucho menos capaz de cometer actos como el señalado. Creo que fue víctima del pleito que se traían Roberto Romero con Otto Claussen para ganar la elección del 2015”…

Al costo, caro lector…

Al costo…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

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