Opinión

Antes como antes y ahora como ahora; redes sociales ¿ángel o demonio? El gran dilema

Rumbos
miércoles, 3 de febrero de 2021 · 06:10

HAY COSAS QUE PASAN QUE ES MEJOR no saber de ellas. Como periodista, tengo fuentes que he construido a lo largo de varias décadas. No me cuestan porque si así fuese, no podría pagarles. En todo caso, las pago con amistad, con gratitud y, cuando se ofrece, devuelvo los favores.

Amor con amor se paga, dice el viejo y conocido refrán.

Decía yo que a veces desearía no saber nada de lo que, en materia de violencia, ocurre en mi entorno, en mi ciudad, en mi municipio. Aquí vive la mayoría de la gente que conozco. Mis amigos, mis conocidos. Los hijos de mis amigos. Los nietos de mis amigos. Mis hijos. Mis nietos.

La mayor parte de mis afectos están en Cajeme.

Por eso en estos últimos meses, entre confinado por la pandemia, adolorido del alma por las vidas perdidas de gente que conocí y aprecié sinceramente; el COVID- 19 se las llevó. Vidas que aún eran funcionales dejaron de ser.

Pero con todo respeto, las muertes violentas duelen mucho más. Golpean brutalmente en la conciencia. Particularmente, cuando se trata de personas cercanas a mis amigos.

A mí me ha pasado.

¿Será que ya soy un viejo?

Me he reblandecido por dentro y por fuera. Ya no soporto ver las fotos que me mandan mis fuentes donde aparecen personas ejecutadas, muertas en grotesca posición. Abandonados, rodeados por la indiferencia social. Pues sí: me ha sucedido que algunas de esas víctimas son personas que conocí de toda una vida. Hijos de los hijos de algún amigo apreciado, cuyo dolor ni siquiera puedo imaginarme.

No quiero caer en sentimentalismos. No es el momento. En realidad, me interesa compartir con usted esta rara sensación que experimento cuando asocio los hechos violentos de todos los días en Cajeme, con el alcalde SERGIO PABLO MARISCAL ALVARADO.

No puedo evitarlo. Este hombre no tiene lado. Su irresponsabilidad es infinita, irremediable.

¿A qué le apuesta? ¿A que por el hecho de haber llegado a la alcaldía arropado por Morena está inmunizado contra el brazo de la justicia? ¿No cree que sus peores críticos están en Morena y que se sienten avergonzados de su patética forma de conducir los destinos de los cajemenses, si conducir se le puede llamar a este desgarriate de Gobierno?

Lo peor de todo, es que este alcalde no alcanza a valorar el tamaño desmesurado de su irresponsabilidad. No entiende nada. Los muertos de todos los días en su municipio no le calientan la sangre. Ni siquiera se siente copartícipe en la responsabilidad de lo que pasa. No es asunto de él. Es de los mandos policiacos.

Y por si no fuera suficiente la mortandad que alcanza cifras sin precedentes, Mariscal se asume responsable de una obra de señalización que el sector privado le refuta. Lo pagaron los empresarios, no el Ayuntamiento. No hay duda: la gobernanza aquí no está funcionando.

Sergio Pablo simplemente ignora para qué está donde está. No sabe. No le entiende, no ve ni oye. Le vale.

Esto, es lo más terrible. Un alcalde indiferente que no sabe lo que es ofrecer una disculpa y reconocer que los problemas lo rebasaron.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

DÉJEME DECIRLO: NO ES UNA NOVELA, es una historia de la vida real novelizada. Los descendientes existen. Viven en el Valle del Yaqui. Uno de ellos, GERMÁN PABLOS TIRADO, ha incursionado en la política en tiempos particularmente difíciles. Luchó contra la anti-democracia cuando, hacerlo, era especialmente riesgoso en más de un sentido…

La autora, periodista de prensa escrita, radio y televisión, VERÓNICA ORTIZ LAWRENZ, es sobrina directa de la principal protagonista de la historia, ANITA; su madre fue Martha, la de en medio, y cuenta cómo para poder construir esta obra literaria, se tuvieron que superar varias tormentas familiares…

No era fácil convencer a la familia de trascender toda esta pesadilla que desencadenó, en efecto, “Una decisión equivocada” del padre de las tres hermanas enviadas a un pueblo de Alemania. LAWRENZ, un hombre acostumbrado a mandar y ser obedecido por su esposa de Sonora, en México…

He avanzado en la lectura de este libro, aprovechando los espacios que me permiten mis compromisos personales: leí ayer durante más de 40 minutos en la antesala de un laboratorio de análisis clínicos… Los lentes aún no se adaptan a mis necesidades ópticas, pero ahí van…

Antes de iniciar estos Rumbos, avancé un poco más en la lectura, dejando para después, otras lecturas que tenía avanzadas…

Me urge leer, debo de ganarle tiempo al tiempo…

¿Cómo encuentro esta primera parte de la novela (de la vida real) “Una decisión equivocada”?... Maravillosa historia, no solo porque nos muestra un puente que va desde el Valle del Yaqui hasta Berlín, antes de la Segunda Guerra Mundial, y nos muestra la pobreza en que vivían los Lawrenz en Alemania y cómo, a principio del Siglo XX, muchos alemanes, entre ellos Hans, se contrataron en barcos mercantes que viajaban a Baja California de donde regresaban a Alemania cargados de algodón y otras mercaderías…

La Primera Guerra Mundial provocó que cientos de marineros que quedaron varados en Guaymas, se refugiaran en el Valle del Yaqui, donde lucharon una guerra que no era la suya en Europa, sino la de quienes defendían sus territorios, los habitantes originales, la Tribu Yaqui…

Así fue como alemanes, yugoslavos, polacos, y de muchas otras naciones de Europa, se integraron a los trabajos de abrir tierras de cultivo y defenderlas con las armas de las embestidas de los yaquis…

Hans Lawrenz, llegó al Campo 93, muy cerca del Río Yaqui y sin duda que lo más interesante es que la autora de la novela, es descendiente directa de Hans Lawrenz…

Mi opinión: impresionante, aleccionadora, una mirada al origen del microcosmos en el que usted y yo nacimos, la tierra hermosa en la que vivimos y en la que, es mi deseo, habré de morir…

Seguiremos platicando de esta historia en semanas por venir…

MIENTRAS TANTO, MÁS ALLÁ de lo que haya significado el retiro a Palacio Nacional del presidente ANDRÉS MANUEL LÓ- PEZ OBRADOR, hay voces tercas —como la de CARLOS LORET DE MOLA— que insisten en que todo lo que no tenga que ver con los proyectos del pasado de AMLO, es estrategia pura…

¿Buscó la piedad y un refrescamiento del cariño de la gente con enfermedad real o supuesta?...

Si fue así, entonces la estrategia fue un éxito…

Iniciativas desde el Senado para quitarle su autonomía al Banco de México, una nueva embestida contra los amigos de la mafia del poder, recuperación de recursos para cumplir con los compromisos de campaña; la noticia de que las vacunas no se han pagado, la casi certeza de que se nos viene una terrible crisis económica, una inflación galopante y sepa Dios de dónde van a sacar recursos para salir adelante, en tanto las calificadoras, cuya validación económica de un gobierno le permite a este obtener recursos, amenazan con la total descalificación. Vaya usted a saber…

Lo que nadie se esperaba que fuera a hacerse pública tan pronto, es lo de la regulación de las redes sociales…

Es cierto: muchos mexicanos —yo entre ellos— hemos puesto el grito en el cielo proponiendo que se forme algo parecido a un Comité mixto, con académicos, maestros, empresarios, Gobierno Federal, legisladores y ciudadanos civiles, a fin de buscar una solución a este dilema…

Sí, dilema porque por un lado la regulación podría dar paso a la tentación gubernamental de quitarle esa herramienta a la democracia y revertir el propósito original utilizando las redes para golpear a los opositores del régimen…

Y por otro, es claro que dejar las cosas como están, nos llevará a pervertir la libertad de expresión que, de suyo, ya está envilecida con el libertinaje que ha inundado las redes sin que exista un mecanismo que ataje estos excesos…

A usted no se le puede escapar: las redes fueron fundamentales para que AMLO arrasara en las elecciones de 2018…

Entonces el agradecido AMLO, las llamó “las benditas redes”…

¿Y ahora?...

¿Ángel o demonio?...

He ahí la cuestión…

Y AQUÍ, LA RESPUESTA A UNA PREGUNTA EXPRESA: ANABEL ACOSTA ISLAS, exsenadora de la República y seria aspirante a la presidencia municipal de Cajeme, no está en receso o “descanso”; de hecho, se mantiene activa, conectada con sus seguidores solo que no busca reflectores ni publicidad electoral…

Cada cosa en su tiempo…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com

Comentarios

Otras Noticias