Opinión

Cada vez es más fuerte la versión de que en la cúpula del PRI se pactó con Morena

Rumbos

por Mario Rivas

CUANDO POR PRIMERA VEZ escuché el rumor, se lo pregunté:

--¿No aceptaría un cargo en el nuevo Gobierno?

--Por supuesto que no.

--¿Y por qué no aceptarías?

--Por congruencia.

No necesité preguntar más. Durante años he seguido la trayectoria de BULMARO PACHECO y, a contrapelo de lo que pueden opinar sus malquerientes gratuitos, siempre ha tenido la congruencia como una mística de vida.

De este asunto, no volvimos a hablar él y yo hasta que, nuevamente, empezaron a correr rumores. Que siempre sí, que ya es un hecho. Que lo vieron en México platicando con ESTEBAN MOCTEZUMA.

Y así.

El pasado lunes por la noche me llamó a mi celular. ¿“Me invitas mañana a tu espacio en el programa de Mary y de Rita”?, preguntó.

--Allí te espero.

Pensé que sería la oportunidad para pedirle que se sincerara conmigo. Él ya me había dado respuesta y sí la creí válida, a tono con lo que ha sido en su vida política.

Después del programa, nos fuimos a una cafetería.

--¿Qué hay del nuevo rumor?

--Ganas de fastidiar de algunos. Mi respuesta sigue siendo la que te di hace meses. Mi más preciada riqueza es mi congruencia y mi honestidad.

--Me pregunto por qué esa insistencia del rumor. Que serás delegado de la SEP en Sonora.

--No tiene sentido. Quizá lo hayan soltado por el antecedente de colaboración y cercanía con el secretario de Educación Pública, cuando coincidimos en la Secretaría de Gobernación.

--¿Has hablado con él?

--Sí, claro. Mi respeto y mi afecto para él. Y como se lo he dicho personalmente: la mejor de las suertes para él y que cuando termine su gestión como titular de la SEP ojalá que su foto aparezca junto a José Vasconcelos, Jaime Torres, Fernando Solana, Víctor Bravo Ahuja y Jesús Reyes Heroles, a mi juicio, los mejores secretarios de Educación en México en un siglo.

--¿Y no sería raro que te invitaran?

--Mira, el ambiente político en México y en Sonora se ha degradado tanto que ya es muy común que se vea el transfuguismo político como algo normal y eso es lo peor. En algunos casos ya no sabes quién es quién en los partidos políticos. Ha habido políticos que poniendo su interés por encima de sus convicciones, no han dudado en saltar de un partido a otro sin propósitos de lucha o de ideas, sino con el único fin de conservar posiciones o lograr ocupaciones temporales. Y no es, ni será mi caso.

--¿Qué es lo peor de esto?

--Imagínate: ¿Qué mensaje se le estaría enviando a los priístas de alguien que se ha esforzado por años, en construir una carrera política consistente a nombre de ideas y no de un interés personal de corto plazo? De repente: ¿dar el cambiazo para trabajar en un Gobierno por el que no voté, y trabajar para proyectos que nunca defendí? Uy, sería un problema de conciencia muy severo, que echaría por la borda años de trabajo y de carrera, al servicio del partido en el que he militado toda mi vida, y que tantas oportunidades de servicio me ha dado.

--¿Sería demasiada indignidad no?

--¿Nada más por una chamba? No. Está bien que abunden los acomodaticios o los busca chambas, que osan reciclar lealtades cada seis años —que no es nuestro caso— porque por fortuna trabajo siempre he tenido, ocupado siempre he estado, por fortuna supe a tiempo elegir la carrera que ejerzo, no me quejo. Además hay mucho que hacer en la reconstrucción del PRI. Creo conocer algo de historia de México y sé muy bien, que esa historia —que nunca ha sido lineal—, nos enseña que no hay derrotas ni victorias para siempre. La realidad política suele ser complicada e incierta. Y eso es lo que hace apasionante la política.

--¿Qué sigue?

--Nuestra generación ya ha sobrevivido doce años de alternancia en el Gobierno Federal y seis en el Estatal. Ya estamos entrenados para la victoria y para la derrota. No todos han aguantado, claro. Mis respetos para quienes piensan diferente o que se cambian de partido sin una mayor discusión. Problema es de ellos y de su conciencia quizá…

Como verá usted, caro amigo, valió la pena la conversación con BULMARO PACHECO. Ciertamente, fijó con precisión su postura y defendió con fuerza sus convicciones, su lealtad partidista, virtudes que en estos tiempos en que las ratas están abandonando el barco, adquieren un valor inapreciable.

Me cae que sí.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡Y AGÁRRATE, GENOVEVA, QUÉ VAMOS A GALOPAR! No cabe duda: las redes sociales no saben de lealtades…

Digo, porque usted fue testigo de la feroz campaña que los chairos de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, desataron en contra del entonces presidente ENRIQUE PEÑA NIETO y del PRI en lo general…

De hecho, propios y extraño coinciden en que las redes cumplieron un papel determinante para el devastador arrasamiento de Morena sobre el PRI y el PAN…

Ahora los papeles se invirtieron: las redes están siendo utilizadas de manera igualmente infames para denostar, calumniar y llenar de oprobio, al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y sus colaboradores…

Desde luego, estoy cierto que mucho de lo que se publica se ajusta a una realidad, pero una buena parte de lo que se difunde, carece de sustento y de objetividad…

Por ejemplo, ayer me enviaron un video donde un señor de avanzada edad, de aspecto decente, serio, con voz de comunicador radiofónico, relata una supuesta discusión con palabras altisonantes entre el presidente López Obrador y la presidenta de Morena, YEIDCKOL POLEVNSKY, en el despacho presidencial de Palacio Nacional…

El comunicador, cita como si tuviera información de primera mano lo que ambos personajes se echaron a la cara luego de que en el senado RICARDO MONREAL hiciera prevalecer su punto de vista en una iniciativa de Andrés Manuel López Obrador…

Tan ríspida habría sido la supuesta discusión, que hubo de intervenir uno o dos miembros de la seguridad presidencial…

¿Mi opinión?

Es una calumnia…

Es un clon de los mismos videos que el equipo de chairos de Morena difundió durante meses de campaña para descalificar a los candidatos del PAN, del PRI, y como ya dije del propio presidente Peña Nieto…

Parecían creíbles pero a fin de cuentas no era más que una vulgar campaña negra que en términos de ética y de moral fueron actos antidemocráticos, rufianescos y podrían calificarse como acto de corrupción, se dijeron muchas mentiras y ya lo dijo ya sabe quien: la mentira es el demonio.

Es todo.

Le abrazo.

rumbosmrivas@outlook.com

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