Opinión

De gran partido a las filas de la chiquillada

Columna de Hierro

por Sergio Ibarra

Al respecto de las miles de versiones que se han venido tejiendo en relación a los resultados del proceso electoral del pasado primero de julio en las que ha habido de todo; justificaciones, maldiciones, señalamientos y acusaciones de toda especie contra los principales responsables entre priistas y panistas que acaso son los más damnificados de este ramalazo de espanto, ahí van estos datos para que el lector saque sus propias conclusiones. De las últimas declaraciones, están por cierto, las que hizo hace algunos días el ex gobernador sonorense Manlio Fabio Beltrones y hombre que atinó a bajarse del barco llamado PRI, al abandonar el timón, que conste, nunca la militancia que le ha valido el ser, además de gobernador, dos o tres veces diputado federal y otras tantas senador, además de infinidad de cargos públicos en el Gobierno Federal. Para el también ex dirigente de la CNOP nacional la llegada de López Obrador al poder no le significa una catástrofe. Le preocupa, -- eso sí – dice, el paso veloz que llevan los ganadores de Morena en la etapa de transición y advierte: “ El que corre, tiene más riesgos de tropezarse”. Y confirma la sospecha que siempre hemos mencionado en estos apuntes, desde el momento mismo que decidió tirarle a Peña Nieto y a su grupo el Atracamucho con los remos del partido:
En opinión del villajuarense --- municipio que también quedó bajo la férula de un gobierno morenista – desde antes del primero de julio estaba seguro de que el PRI iba a perder la elección. Lo que nunca se imaginaron es que los cartones habrían de terminar con paliza de 500 carreras a dos y un candidato, como José Antonio Meade, todo aporreado, listo para el arrastre y un partido, ciertamente, reducido a su mínima expresión en el que nada más les faltó perder el registro. A saber; la Presidencia de la República, la mayoría en el Congreso; legislaturas locales, un buen número de gubernaturas y municipios emblemáticos como el referido Atlacomulco, sede de la clase política dominante de aquí al próximo 31 de noviembre y tan tan. De los 20 gobernadores que tenía al iniciar las Bodas de Oro de Peña Nieto y la Gaviota, terminó en simple obra de vodevil al cerrar su desgobierno con apenas doce gubernaturas y de los 238 diputados que tenía nada más le quedan 45 y  tan solo 13 de 55 senadores. Pero no para aquí la tragedia que en esta ocasión llegó hasta la familia Beltrones si, como vemos, Silvana, la hija del ahijado de Fernando Gutiérrez Barrios perdió ante la periodista Lily Téllez el escaño por la senaduría a la que llegará sí, pero por la vía plurinominal. ¿ Y qué pasó en su tierra”?, le preguntaron hace unos días a Beltrones.
----  Lo mismo que en todo el país. Hay una gran inconformidad, les dijo. Una gran inconformidad, un gran coraje que se venía gestando desde hace años atrás, pero que no era exclusiva del atraso económico o la falta de oportunidades. Bueno, ni siquiera la inseguridad con su larguísima estela de muerte que sigue imperando hasta estos momentos y que parece haberse detenido en Baja California o en Cajeme, punto éste último en donde al cierre de estos apuntes ya se estará dando una nueva ejecución. Como la ocurrida hace unas horas en la comunidad del Tobarito o, como las cuatro de ayer y casos como el de la muerte de un joven taxista del Uber a manos de supuestos agentes de la ley y en donde el secretario de Seguridad Pública, Adolfo García Morales sale a celebrar, felicitando a “ sus muchachos”, mucho antes de que se rinda una verdadera investigación de los hechos. Por cierto, ¿ Ya dio con sus “muchachitos”, señor secretario? No. Al PRI y al sistema lo han dejado en calidad de hombre de la calle, de pordiosero, pues, sus retorcidas acciones al momento de designar hasta a sus posibles candidatos en esta pasada contienda electoral, y en la anterior a la anterior y así hasta el infinito. Por cierto que, antes de pasar a los números trágicos que hablan de la tragedia tricolor, vale decir que ayer hubo una comida por rumbos de la sede del tricolor a la que se dieron cita la mayoría de los ex dirigentes, encabezados, todos, por la encargada de la Capilla Ardiente en que ha quedado convertida la sede del ex poderoso e influyente partido, la señora Claudia Ruiz Massiue, hija, por cierto, del hombre que cayó, también, al igual que Colosio, víctima del mismo sistema que primero los prohija y luego los ve caer. Para quienes todavía no dimensionan el tamaño del desastre ocasionado por el Tsunami que, vale decirlo, favoreció a la inmensa mayoría de los candidatos de Morena que, como se ha dicho, tuvieron el gran tino de apuntarse en la lista, la votación obtenida por el PRI el primero de julio pasado fue la más baja de su historia. Es decir, 61 por ciento menos respecto a la elección federal de 2012; casi 20 por ciento menos de los votos que obtuvo en 2006 y, ojo, mucho ojo con esto; 45 por ciento menos de los votos que obtuvo en 2000 al perder por primera vez la Presidencia ante Vicente Fox. Además, de los 300 diputados federales que logró para la Cámara Baja en 1994, en la pasada elección cayó a 43 curules. En el Senado de la República, de los 95 legisladores que colocó en 1994, ahora sólo pudo instalar a 12. Y como colofón; no obtuvo ninguna de las nueve gubernaturas que se disputaron el pasado 1 de julio. El resultado? De ser un poderoso e influyente partido, número uno a nivel nacional, a formar parte de la chiquillada. Sugerencias y comentarios; 

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