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El distanciamiento social no ha sido tan malo, ¿Queremos volver a la 'antigua' normalidad?

Tras el 'obligado' distanciamiento social, no son pocos los que, en algunos aspectos de su vida, prefieren esta realidad con distancia social

por Diana Molina

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El distanciamiento social podría quedarse en la 'normalidad'

Ciudad de México.- Definitivamente la "nueva normalidad" ha llegado a ser, para muchos, la vida en la que les gustaría vivir. Teletrabajo en empresas y ámbitos en los que hasta ahora, no estaba contemplado, eludir horas de viaje para llegar a los lugares de trabajo, distancia social en los lugares públicos, turnos espaciados sin salas de espera abarrotadas para ir al médico, reuniones sociales con pocos concurrentes. 

Sin llegar a casos de fobia social u otra patología similar, más de uno levantará su mano para votar afirmativamente si de elegir que más allá del fin de la pandemia, algunos de los aspectos que conforman la realidad tal como se vive hoy permanezcan en el tiempo se trata.

Hay diferencias en cuanto a la forma en que la gente piensa la nueva normalidad, así como hay diferencias en lo que la cuarentena fue para las personas: mientras que para algunos fue angustiante y problemática a otros les vino bien y supieron amoldarse sin mayores problemas", Para el médico psiquiatra y psicoanalista Pedro Horvat (MN 70936), "muchas personas que tienen ciertas dificultades con el trato con el mundo, los asustan los desafíos y en general prefieren la introversión al contacto con el otro, esta especia de ‘vida en pausa’ les vino bien y por ende sienten hasta cierta resistencia a lo que todos llaman normalidad".

Cabe aclarar que se está hablando de cuestiones emocionales, no habitacionales o económicas que claramente para muchos fueron determinantes en su vida los últimos meses, el especialista insistió:

A los que estaban bien en el nido, les cuesta salir, ya que de este modo se evitan un montón de situaciones que les genera el mundo externo y el contacto con el otro".

Por su parte, la psicoanalista Claudia Borensztehn, Señaló que muchas de las cosas van a quedar así porque son útiles, aunque también van a quedar miedos que van a tardar en irse . Y después, habrá gente que tiene tendencia a la soledad, al aislamiento y se vio favorecida con esta situación.

Para ella, "en general se agradece el nuevo respeto por el espacio personal". Debido a que se vivía de una manera que no se daba cuenta, se naturalizaba hacer fila para todo, estar apretados en el transporte, esperar una hora en una sala de espera, resaltó la ex presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

había cosas innecesarias que se hacían de manera automática, se descubrió que ir al trabajo todos los días no es necesario, va a haber que racionalizar el tiempo en la oficina, es anormal la cantidad de personas que por día se movilizaban para ir a sus lugares de trabajo", Consideró la especialista tras señalar que la distancia social que tanto extrañaba de los orientales llegó para quedarse.

Existe la posibilidad de  que la nueva realidad sea una combinatoria entre el modo de vínculo virtual y presencial, que dará lugar a un nuevo modo de lazo social y, respecto a los vínculos y la importancia que cada persona tiene del contacto con familiares y amigos, señalan los especialistas que, lo que predomina es la dimensión personal y singularidad de cada posición subjetiva y el modo de vincularse con el otro que tiene cada individuo.

Hay gente que padece la imposibilidad de abrazarse y saludarse. Y otra que celebra no tener que hacerlo. En ese sentido planteó la paradoja que se plantea en las fiestas clandestinas a las que concurren cientas de personas y de las que en varias oportunidades se hizo referencia en las noticias y de las que opinó que “"responden a la necesidad imperiosa de reacción compulsiva a poder salir de la restricción y la renuncia pulsional".

Según Borensztejn, "la mayor parte de los empleados no quiere volver a su trabajo en forma presencial".

Así como hay familias que necesitan que los chicos vayan al colegio para recuperar cierta rutina que ordena el día a día, mucha gente se acostumbró a no tener que correr todo el día, recorrer distancias que agregan tiempo a las horas de trabajo, estar en lugares con mucha gente. Y así como vemos que se producen desbordes, hay gente que no quiere ver a nadie", analizó.

La pandemia es algo así como el fin de la inocencia en el sentido de que el mundo entero descubrió que está en peligro, y que si bien se puede hallar una vacuna, la cuestión de la globalización y la forma en que se vive puso de relieve que esto puede volver a ocurrir y no existen soluciones rápidas", En opinión de Horvat.

Aun en un hipotético escenario de la mayoría de la población vacunada e inmunizada, la respuesta va a depender no sólo de la personalidad de base sino de la experiencia, según él.

Hay muchas familias que tuvieron un impacto traumático y para ellos la secuela del trauma no van a tener marcha atrás y seguramente generarán nuevas conductas y hábitos, analizó. Tal vez haya alguien que no viaje más en subte; como estamos en el proceso ojalá de salida todavía no vemos bien el efecto que tuvo este año en todos.

El vínculo con el otro siempre es complejo y no debiera usarse esta situación de pandemia como excusa para no encontrarse con el otro, y con la vida misma en última instancia". Que toda esta situación no nos deje sin impulso libidinal; el desafío es poder encontrar el punto clave de cada uno para no renunciar a la posición de tener proyectos y expectativas y al mismo tiempo no caer en situaciones compulsivas" apuntó el experto, al tiempo que concluyó: "El desafío es sostener una mirada esperanzada más allá de las dificultades; el vínculo humano es complejo y magnífico, que no sirva este contexto de excusa para no lanzarnos a la vida de una manera prudente".

 

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